Consejos de vida (31/01/2020)

Comunicación realizada el 31/01/2020 (transcripción íntegra)

Contenidos:
-         Hay tres generaciones que van a cambiar el mundo.
-         El cambio planetario.
-         El que quiera evolucionar.
-         No miréis a los demás.
-         debéis ser camino y luz que muestra el modo de actuar.
-         El que quiera seguiros, lo hará.
-         La decisión de seguir la voluntad de Dios.
-         Se comprende el momento evolutivo de los seres más alejados de la luz.
-         El libre albedrío es la Lay del Padre Eterno.
-         Compasión con los hermanos sufrientes.
-         El tratamiento del dolor y la elección sufrimiento.
-         Sed luz en las tinieblas.
-         Evitad los ritos.
-         La conversación sobre los valores humanos.
-         Próximos al cambio drástico.
-         Dad ejemplo de virtudes.
-         Buscad la verdad en todo.
-         La responsabilidad de discernir entre lo que es voluntad de Dios y lo que no
-         Cautela en vuestras entrevistas y vuestras relaciones.

Hay tres generaciones que van a cambiar el mundo. La de los nacidos tras el año 2000 y las dos anteriores, los 40 años previos. Tras ellos nacerán, y ya han empezado a nacer, nuevos seres que serán decisivos para el cambio planetario, para que se cumpla la voluntad de Dios[1].

 El que quiera evolucionar tiene que comenzar con su propia vida. No miréis a los demás, son malos o buenos, pero vosotros debéis ser camino y luz que muestra el modo de actuar de acuerdo a la voluntad de Dios. El que quiera seguiros, lo hará, porque recibirá el impulso intuitivo que le dirá “así debes ser tú también”, y sus pensamientos y sentimientos cambiarán cuánticamente, porque la decisión de seguir la voluntad de Dios es un proceso instantáneo, a partir del cual, todo el modo de ver la vida cambia. No se ve maldad, sino que se comprende el momento evolutivo de los seres más alejados de la luz. Pero eso no os debe de disgustar. El libre albedrío es la Lay del Padre Eterno, y cada ser dispone de todo el tiempo para crecer.

Compasión, hermanos, trasladad la amorosa compasión a todos los que llamáis malos, y empezad a llamarlos hermanos sufrientes, porque el dolor es una sensación que nos informa de lo que hay que arreglar, pero el sufrimiento es una elección de los que desean quedarse con el dolor, en lugar de observarlo y solventarlo.

Sed luz en las tinieblas. Repito que vuestro ejemplo será el modo de transmitir la Ley de Dios y enseñar lo que Jesús, el gran Maestro, ya mostró al mundo también con sus obras.

Evitad los ritos, son formas que logran olvidar la esencia, el objetivo principal. Buscad la conversación sobre los valores humanos y allí estaremos para daros la influencia necesaria que os permita entender las claves de la felicidad de vuestra raza, de vuestro planeta.

Estáis tan próximos al cambio drástico y faltan tantas almas que inspirar que tenemos dudas de que todo se resuelva, pero la fe en la voluntad del Padre Eterno nos revitaliza la forma de percibir este maravilloso planeta, y por eso estamos mostrándonos tanto entre vosotros.

Dad ejemplo de virtudes, que todas, todas, son manifestación del amor. Olvidad la adoración a personas o nombres. Buscad la verdad en todo. Tenéis la responsabilidad de discernir entre lo que es voluntad de Dios y lo que no. Sed cautos en vuestras entrevistas y vuestras relaciones. Y nosotros os ayudaremos.

[1] Nota del transcriptor: esta información no se puede contrastar, y no afecta al desarrollo personal. Cada cual avance en su camino, y la voluntad de Dios se cumplirá a través de vosotros.

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