El progreso personal

Comunicación realizada el 31/03/2020 (transcripción íntegra)

Contenidos:
-         El progreso personal y colectivo.
-         Responsabilidad en lo personal y en lo colectivo.
-         El progreso individual como base esencial.
-         La integración en el progreso colectivo.
-         Las relaciones entre las personas.
-         La intención y la capacidad.
-         La base del progreso individual.

El progreso personal está completamente vinculado al progreso colectivo. Aunque cada individuo tiene la responsabilidad personal de su progreso, también contribuye al progreso de toda la colectividad de la sociedad en la que vive, del grupo de personas con las que se relaciona, de la familia en cuyo seno se encuentra. Y ese progreso colectivo también es responsabilidad de cada individuo, porque las aportaciones, buenas o malas, que podamos hacer, son las que dan forma a la realidad de cada caso, de cada grupo, desarrollándose un ambiente en consonancia con las aportaciones y con la energía que emana del conjunto de todos los individuos que la conforman.

El progreso individual es la base esencial para que se produzca todo lo demás. A través del progreso individual, los valores individuales se desarrollan, y permiten la contribución adecuada para ese progreso colectivo.

El progreso individual, como he dicho antes, está completamente integrado en el progreso colectivo, por medio de todas las relaciones entre las personas. Esas relaciones pueden ser positivas o negativas, espirituales o mundanas, inspiradoras o tóxicas, de acuerdo, no solo a nuestra intención, sino también a nuestra capacidad. Y la intención y la capacidad, ambas, se pueden desarrollar, porque la intención está relacionada con la moralidad, y la capacidad, con el progreso humano. Por tanto, el progreso individual se basa en desarrollar valores morales y en desarrollar capacidades humanas, que contribuyan al bien personal y colectivo.

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