Los errores en las canalizaciones intuitivas

Comunicación realizada el 09/05/2020 (transcripción íntegra)

Contenidos:
-         Cómo se reciben y procesan los mensajes.
-         Errores a la hora de aportar datos.
-         Los Espíritus Superiores no se centran en cuestiones terrenales.
-         Las pruebas de la vida.
-         Solicitar a los Hermanos Espirituales cuestiones que no están en su rango de objetivos.
-         Utilizad la mediumnidad para el progreso espiritual.
-         Energías fluídicas que intervienen en toda comunicación mediúmnica.
-         Distorsiones que pueden producirse.
-         Comprobar la información recibida.
-         Los espíritus no allanan el camino de la evolución.
-         Las enseñanzas que recibamos.
-         Pedir pruebas de autenticidad a los Hermanos Espirituales elevados.

La canalización intuitiva recibe los mensajes en forma de sentimientos o presentimientos, y el médium tiene que interpretarlos. Hay veces que la información no es completamente clara, bien porque los espíritus dispongan de una información parcial, bien porque el médium pueda hacer una interpretación ambigua, al no entenderla correctamente. En este caso se pueden producir errores a la hora de aportar datos[1].

Los Espíritus Superiores no se centran en cuestiones terrenales. El objetivo de sus comunicados está relacionado con el progreso espiritual, que es el objetivo principal del paso de las almas por las encarnaciones.

Las diversas circunstancias de la vida son, en la mayoría de los casos, pruebas para superar, es decir, oportunidades que se tienen para poder evolucionar a través de la comprensión de las realidades de la vida. Y los beneficios derivados de la salud, de la ciencia y de las demás cualidades evolutivas de los seres humanos en el plano físico, deben ser ganadas por el trabajo en este mismo plano[2].

Por eso, si se solicita a los Hermanos Espirituales cuestiones que no están en su rango de objetivos, los médiums intuitivos hacen lo posible por recibir la información que piden, y pueden obtener información parcial que tengan que interpretar, pudiendo cometerse errores. De ahí que hay que “dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”[3].

Utilizad la mediumnidad para el progreso espiritual, porque en las facetas de la vida física, los seres desencarnados pueden estar en condiciones similares a los encarnados.

[1] En toda comunicación mediúmnica intervienen las energías fluídicas de los espíritus desencarnados, de los médiums y de las demás personas que participan en la actividad, por lo que pueden producirse distorsiones y puede dificultarse la comunicación, de modo que los resultados pueden no ser lo que realmente desean expresar los espíritus. Esto implica que es imprescindible comprobar la información recibida, debiendo entender toda la información recibida como de posible utilidad, pero nunca como realidad indiscutible. Solo un correcto discernimiento basado en el conocimiento de los temas que se traten, permite seguir un progreso en la búsqueda del conocimiento y la elevación moral y espiritual.
[2] Pretender que sean los espíritus los que nos allanen el camino de la evolución sería aspirar a ganar privilegios sin el esfuerzo personal que Dios nos marca (ver Qué es el espiritismo., pág 119 “Dios quiere que trabajemos, que nuestro pensamiento se ejercite; sólo a este precio adquirimos la ciencia”). Sin embargo, las enseñanzas que recibamos siempre podremos aprovecharlas, de acuerdo con nuestra intención y capacidad.
[3] Pedir pruebas de autenticidad a los Hermanos Espirituales elevados en forma de adivinaciones (qué piensa otra persona, etc.) no suelen funcionar. Es como si un ignorante pretende hacerle preguntas a un sabio para garantizar su capacidad. La elevación, valor y utilidad de las enseñanzas es la mejor prueba del grado de los espíritus, y las respuestas a preguntas que el médium desconoce es la mejor prueba de que quien se expresa es un ser diferente al médium.

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