Qué se hace durante la etapa desencarnada de erraticidad (3 de 6). El proceso de turbación cuando se desencarna

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Comunicación recibida el 22/09/2020 (extracto textual de la sesión completa)

 

Contenidos:

-         El desacoplamiento del cuerpo físico.

-         Cuando desaparece la turbación.

-         Por qué los seres que tienen poca luz observan sufrimiento.

-         El sufrimiento y el pago de deudas adquiridas.

-         La comprensión del dolor.

 

Cuando se desencarna, el proceso de turbación facilita que el desacoplamiento del cuerpo físico suponga el mínimo de sufrimiento para el alma ignorante, y cuando desaparece esa turbación, al menos en parte, y empieza a adquirir consciencia de sí mismo, cuando desaparece el sueño de la muerte y empieza a observarse a sí mismo y a lo que le rodea, empieza a recibir una serie de información. Esto puede ocurrir directamente en el momento de fallecer, y ocurre con los seres que tienen un alma, podemos llamarle, con más luz. Pero los seres que no tienen luz, pasan por ese estado de turbación en consciencia, como si fuese un sueño normal, en el que no recuerdas nada a lo largo de la noche. Y cuando despiertan, cuando su nivel de consciencia es suficiente como para entender, para captar su realidad, o parte de su realidad y lo que hay en su entorno, empiezan a interactuar. Los seres que tienen poca luz observan sufrimiento, porque el sufrimiento es el modo en el que Dios nos regala la posibilidad de poder cambiar, de poder evolucionar. Cuando adquirimos suficiente luz, podemos empezar a entender la importancia que tiene el sufrimiento para poder progresar todo ser evolutivo.

 

Ese sufrimiento de los hermanos que tienen poca luz no permite que paguen ningún tipo de deuda adquirida. El sufrimiento no es el modo en el que compensan los errores que hayan cometido a lo largo de la vida, solo es la señal, solo es el modo de que tengan la posibilidad de comprenderlo. Del mismo modo que cuando se tiene una herida, el dolor nos está avisando de esa herida, y podemos sufrir o no sufrir. Si somos ignorantes, sufriremos por la herida. Si conocemos el modo de tratarla, observaremos el dolor, pero nos pondremos manos a la obra para reparar el daño causado, para curar la herida. Y a través de la comprensión, ese dolor se entiende como necesario para poder reparar el daño. Con la comprensión se disipa el sufrimiento.

 

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