Empezar a hablar con nuestro yo interior

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Comunicación recibida el 23/04/2020 (extracto textual de la sesión completa)

 

-       ¿Cómo podríamos empezar a hablar con nuestro yo interior? ¿Cómo puedo discernir mi yo interior de mis pensamientos?

 

Tu yo interior son tus pensamientos. Tu yo interior son tus sentimientos. Tu yo interior son todos los procesos que se generan para exteriorizarlos durante las actividades de la vida. Tu yo interior es el miedo al fracaso, el miedo ante cualquier adversidad. Y es la alegría. Tu yo interior son todas las emociones y son todos los pensamientos. En el momento en que te enfocas con la alta vibración del sentimiento del amor, empezarás a observar los pensamientos que aparecen en tu mente, y esa observación debe ser como un alumno ante el maestro, porque los pensamientos que están revestidos de alta vibración son pensamientos sublimes.

 

Es importante escucharos. Habrá pensamientos que se dirijan a cosas cotidianas. Observadlos. Esas cosas cotidianas también deben estar revestidas de amor. Y es posible que esos pensamientos que os puedan parecer simples, son precisamente las señales de cómo debéis progresar en vuestra vida. Porque haciendo las mismas cosas se puede estar transmitiendo mucho amor o mucho miedo, y hay que ser totalmente consciente de la importancia de la vibración que se genera con el amor, que es una vibración elevada, que nos llena de salud, que nos llena de alegría y que nos llena de amor, frente a la vibración del miedo, que es una vibración baja, que nos hace propensos a las enfermedades, a la tristeza, al dolor pero, sobre todo, al sufrimiento.

 

Solo tenéis que pensar, pero observad los pensamientos a través de un corazón amoroso, que dirigirá vuestra mente, porque vuestra atención no estará solamente centrada en vuestra mente, sino que se mantendrá equilibrada entre vuestras emociones, vuestros sentimientos de alta vibración, que son vuestros sentimientos amorosos, y vuestros pensamientos. Y todos los sentimientos que tenemos dirigen, de forma absolutamente directa, los pensamientos que generamos[1]. Ante unos sentimientos de miedo, los pensamientos son negativos. Ante unos sentimientos relacionados con el amor, nuestros pensamientos buscan resolver los problemas, mantener la esperanza, sonreír a la vida, incluso sonreír a la adversidad.

 

[1] Nota del canalizador: la deducción que extraigo de esta frase es que los pensamientos, fruto del análisis de cada situación, están influidos por nuestros sentimientos. Por ejemplo, si nos encontramos con alteración emocional por miedo, ya que “creemos” que estamos en un barrio peligroso, ante cualquier hecho, nuestros pensamientos estarán influidos por ese sentimiento de miedo y serán pensamientos vinculados a los actos derivados del estrés (enfrentamiento, huida o inmovilización). En cambio, si permanecemos en el mismo lugar con una actitud de confianza (en Dios, en nuestras capacidades, en la protección de la policía, etc.), ante el mismo hecho del caso anterior, nuestros pensamientos estarán influenciados por el sentimiento de confianza, lo que provocará actos vinculados al amor.

 

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La nueva era (y 4). La conversación con vuestro yo interior


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