La metáfora de la manzana
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Comentarios
personales del transcriptor, compartidos en la conferencia sobre La terapia del perdón
Una
persona cogió una manzana para comérsela, pero vio que una pequeña parte estaba
estropeada. Así, cogió un cuchillo, separó esa pequeña parte estropeada, tiró
la parte buena y se quedó con la parte estropeada.
¿Es
lógico? Por supuesto que no. Sin embargo, la naturaleza humana tiende a
quedarse con la parte estropeada y no aprovechar la parte buena.
Actuemos
con coherencia, aprovechemos lo bueno de nuestra realidad y separemos esa parte
estropeada que, en algunos casos podremos arreglar, en otros podremos mitigar
los efectos negativos, y la parte que no podemos arreglar ni mejorar podremos
asumirla o desecharla, aceptarla o tomar distancia, sacarla de nuestra vida.
Son nuestras circunstancias y nuestra decisión, pero cada parte estropeada que
nos llega de las manzanas de la vida siempre son oportunidades de poder
aprender, de poder evolucionar, de poder aprovechar como enseñanzas que la
escuela de la vida nos pone para ayudarnos a superarnos.
Gracias
por los comentarios positivos que podáis aportar al final de este artículo.
Más
información:
Pues la historia de la manzana es una muy buena comparación para los que estamos en la escuela de la vida, tenemos que quedarnos con lo bueno y desechar lo malo, una comparación perfecta.
ResponderEliminarGracias por tu aportación. Efectivamente, esta es la actitud que nos permite experimentar de un modo consciente, selectivo y enfocado en lo que realmente nos suma, nos sana y nos ayuda a evolucionar. Un fraternal saludo
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