Cómo seguir el camino de Dios

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Comunicación Espírita realizada el 30/04/2020 (extracto textual de la sesión completa)

 

Contenidos:

-         Buscad el aprendizaje continuo a través de vuestro maestro interior.

-         Muchas veces necesitáis de la experiencia para poder aprender.

-         Hay muchas veces en las que no deseamos seguir el camino de Dios.

-         Cuando no hay comprensión, hay dolor. Forma parte de la experiencia humana.

-         La confianza para transitar el camino del Padre.

-         Comprender los nuevos niveles evolutivos sin necesidad de sufrir por ellos.

-         Nuestra ignorancia nos hace sufrir.

-         Todo en la vida son enseñanzas que el Padre Eterno pone a nuestra disposición.

-         Objeto de las pruebas.

-         Las pruebas, las responsabilidades y la felicidad.

-         Pensamientos sincronizados como filtro de amor.

-         El chakra del corazón y el chakra frontal.

-         La colisión entre pensamientos y sentimientos.

-         La filosofía, la cultura y la ética para armonizar los pensamientos con los sentimientos.

-         Nuestras ondas vibratorias.

-         Transmitir la estructura vibracional interna a nuestro alrededor.

-         Tener la experiencia de la llegada del Espíritu Santo.

-         El alma modela los pensamientos y sentimientos y viceversa.

-         La sincronización de los cuerpos que conforman el ser humano.

-         Conectar con los Hermanos de Luz.

-         La sintonía que permite expresar lo que realmente es el desarrollo del alma.

-         La herramienta para evitar el bucle repetitivo del error.

-         Discernimiento y voluntad.

-         Si no existiese el esfuerzo, no existiría el mérito.

-         Vuestras tendencias negativas y la fe.

-         Lo que es bueno, seguirá siendo bueno, aunque no os convenga.

-         Lo que implica hacer el bien.

-         La llave que nos permite evolucionar y crear una persona nueva.

-         El camino del amor.

-         El proceso interno previo a los actos.

-         La lucha interna entre nuestro propósito y nuestros intereses.

-         La consciencia de nuestros errores.

-         Superación antes o después del error.

-         El arrepentimiento y el perdón de los pecados.

-         Los obstáculos que nos creamos.

-         El valor y el conocimiento para ir hacia la luz.

-         Mantenerse en el nivel de ignorancia.

-         Ser un inconformista.

-         No se puede avanzar con luz.

-         Los dos procesos que permiten evolucionar las almas de todos los seres humanos que pueblan el universo.

-         La comprensión y la práctica, necesarias para la evolución.

-         La experiencia no nos enseña.

 

Buscad el aprendizaje continuo a través de vuestro maestro interior, que os estará aportando toda la información que necesitéis, y os estará ocultando toda la información que necesitéis. Porque muchas veces necesitáis de la experiencia para poder aprender.

 

Como seres imperfectos que somos todos, hay muchas veces en las que no deseamos seguir el camino de Dios. En el nivel en el que nosotros nos encontramos, eso es poco habitual, pero nuestro progreso sigue, lo cual quiere decir que no somos perfectos. Sin embargo, vosotros, hermanos, necesitáis muchas veces recurrir a la experiencia, porque sois contumaces, porque persistís en el error. Y cuando vuestro espíritu no está todavía preparado para entender cada uno de los procesos evolutivos, cuando vuestro nivel de comprensión y vuestro nivel de contumacia no permiten entender las lecciones de la vida, la vida os las muestra de un modo más intenso, con dolor.

 

Cuando no hay comprensión, hay dolor. Eso forma parte de la experiencia humana. En el momento en que entráis en el feliz, en el dichoso tránsito del camino del Padre, eso ya no ocurre, porque tenéis confianza. Es necesaria la confianza para transitar ese camino, porque es un camino desconocido, es el camino del progreso. Avanzaréis por lugares que no conocéis, pero esa confianza, esa fe, os permitirá comprender los nuevos niveles evolutivos por los que vais a pasar, sin necesidad de tener que sufrir por ellos.

 

Así, las enfermedades, las tragedias, cuando no se quieren entender, o no se saben entender, se sufre con ellas. El dolor nos invade, y nuestra ignorancia nos hace sufrir. Sin embargo, cuando tenemos la fe de que todo en la vida son enseñanzas que el Padre Eterno pone a nuestra disposición, el sufrimiento desaparece, la fe ilumina nuestro camino y entendemos cuáles de nuestros aspectos en la vida tenemos que mejorar para evolucionar a través de esas pruebas.

 

Esas pruebas nos permiten tanto evolucionar como poder demostrar a toda la estructura espiritual, de acuerdo a cada uno de nuestros niveles, que somos dignos de pasar de un nivel a otro, que somos dignos de progresar. Con ello, las siguientes pruebas serán más complejas, nuestras responsabilidades en el plano espiritual serán mayores y nuestro nivel de felicidad crecerá.

 

En el momento en que entendemos todo este proceso, nuestros pensamientos entran en sincronía con el camino y los mandatos del Padre Eterno. Estos pensamientos se convierten en un filtro de amor a todas nuestras experiencias, a todas nuestras informaciones, a todos nuestros pensamientos que surjan de nuestro interior. Y provocarán unos sentimientos totalmente diferentes que si nos mantenemos en el oscuro camino de la contumacia y del error.

 

Esos sentimientos son los que se procesan en el corazón, ese chakra del que habéis oído hablar, y que genera la mayor onda vibratoria de vuestro organismo, y que cuando se sincroniza con el chakra frontal, que es el que emite el pensamiento, incrementa su onda vibratoria y permite la armonía en las personas.

 

Cuando una persona tiene una colisión entre sus pensamientos y sus sentimientos, esa desarmonía se traduce en todo lo que expresa, y la onda vibratoria permite que las personas sensibles puedan notar la desarmonía muy rápidamente. La filosofía, la cultura pero, sobre todo, la ética, son las que permiten armonizar los pensamientos con los sentimientos, son las que permiten entrar en la corriente fluídica del camino del Padre Eterno, y a través de ella, nuestras ondas vibratorias aumentan. La frecuencia se hace más elevada y somos capaces de percibir y de emitir en unos niveles completamente diferentes.

 

Como consecuencia de ello, todas nuestras expresiones externas, todos nuestros gestos, palabras y obras estarán armonizados de una forma coherente con la estructura vibracional interna, y seremos capaces de poder transmitirla a nuestro alrededor, y tendremos la experiencia que se muestra en las Escrituras [cristianas] de la llegada del Espíritu Santo a los apóstoles, porque es esencialmente el desarrollo de la coherencia entre pensamientos y sentimientos.

 

Esto no es solamente físico, porque modela el alma, del mismo modo que el alma modela los pensamientos y sentimientos. Se produce una interrelación permanente entre todos los cuerpos que conforman el ser humano. Y esta sincronización es el modo de facilitar la conexión con información más elevada. Podéis conectar con nosotros en el momento en que subáis vuestra vibración, porque nosotros somos felices de bajar la nuestra para entrar en vuestro nivel vibratorio, que llamáis, en vuestro caso, elevado, pero que nosotros debemos bajarlo para que vosotros podáis entender nuestros mensajes. De este modo, pensamientos, sentimientos y actos están activados dentro de una misma frecuencia, en una misma sintonía, que permite expresar lo que realmente es el desarrollo del alma.

 

-       Si analizo mis pensamientos y veo que no soy capaz de hacer que sean acordes con Dios ¿hay algo que pueda hacer cambiar rápidamente esos pensamientos? Como si fuese una especie de resorte y los malos pensamientos no se conviertan en un bucle repetitivo. ¿Cómo se puede salir de ese bucle?

 

La herramienta fundamental es la voluntad. Antes de la voluntad es necesario el discernimiento. En el momento en que se entiende que estamos apartándonos de la Ley del Amor, cuando nuestro discernimiento, nuestra conciencia, que son sinónimos, nos hace entender que estamos fuera de la Ley del Amor, nuestra voluntad será la que nos permita cambiar. Porque nada se hace sin esfuerzo. Si no existiese el esfuerzo, no existiría el mérito. Y necesitáis esforzaros para poder combatir vuestras tendencias negativas. Pero tenéis una gran herramienta que os permite impulsaros, y es la fe. Cuando entendéis en vuestro corazón que algo es bueno, aunque podáis recibir el impulso egoísta de que quizá no os conviene, lo que es bueno, seguirá siendo bueno, aunque no os convenga.

 

-       Pero ¿cómo puede haber algo que sea bueno y pensar que no me conviene?

 

Si tienes que hacerle el bien a una persona que no te cae bien, a lo mejor puedes pensar que no te conviene, porque puede herir tu orgullo. Pero si es bueno, es bueno. Hacer el bien implica hacerlo en todos los casos y en todos los momentos. Por lo tanto, puede haber cierta resistencia por los obstáculos que podamos tener todavía en nuestro corazón, por todos los errores que todavía están arraigados. Y puede haber codicia, y puede haber desconfianza, y puede haber envidia, y puede haber lujuria, y cualquiera de los errores de la vida hacen que se modulen nuestros deseos con la verdadera felicidad que da el camino de Dios. Por eso es tan importante observarse constantemente, para que en el momento en que aparezcan estos pensamientos o estos sentimientos, que tienen siempre un carácter egoísta, podamos entenderlos y podamos sentir la compasión hacia nosotros mismos, que será la llave que nos permita evolucionar y crear una persona nueva. Eso es avanzar en el camino del Padre.

 

El camino del amor es absoluto y siempre debe ser beneficioso para todos. Si una persona sale perjudicada, no puede ser el camino del amor, aunque los demás salgan beneficiados. Cuando se entiende el camino del amor colisionarán el egoísmo y todas las demás pasiones nefastas que cada cual tiene todavía arraigadas en su alma, y las experiencias de la vida son las que nos dan la oportunidad para poder superarlas.

 

Cuando tenemos que hacer cualquier cosa, cualquier palabra, cualquier gesto, cualquier acción de nosotros mismos, se produce un proceso interno previo. El resultado correcto debe estar siempre impregnado de la Ley del Amor. Es el filtro que permite que todo lo que salga de nosotros esté en el camino del Padre Eterno. Pero todos los defectos que acarreamos, todos los errores que deseamos superar se resisten a seguir esa ley, y como consecuencia de ello, existe una lucha interna entre nuestro propósito de seguir esta ley eterna de Dios y nuestros intereses, basados en el egoísmo o en cualquiera de nuestras bajas pasiones que nos atenazan.

 

Con la consciencia nos damos cuenta de estos errores que se producen dentro de nosotros, y que seremos capaces de poder superar, ya sea en el momento en el que están surgiendo, antes de expresar nuestras acciones, o después de ellas, a través del arrepentimiento. Este arrepentimiento requiere compensar el daño producido y tener la firme determinación de no volver a cometer los errores. Eso es lo que denominamos el perdón de los pecados. Ese es el modo de evolucionar. Por tanto, todas las pruebas que nos da la vida son formas de hacer crecer nuestro ser en el camino del Padre.

 

-       He entendido que nuestros errores nos atrapan, impidiéndonos ir hacia el Padre…

 

Son los obstáculos que creamos por nuestra propia contumacia, nuestra persistencia en el error.

 

-       Qué absurdo es estar sometiéndonos a lo que nos ata, nos gobierna, nos manipula, cuando podríamos ser felices, libres, elevarnos, tener luz.

 

Pero para ello hace falta tener valor, para ello hace falta conocer. La ignorancia es enemiga de la evolución, y muchas personas se contentan con mantenerse en su nivel de ignorancia. Ese conformismo hace que la evolución se detenga. Ser un inconformista es seguir buscando en la oscuridad, a pesar de la comodidad de la luz en la que nos encontramos. Porque no se puede avanzar con luz, siempre avanzaremos sobre terreno desconocido. Pero la fe y el progreso que tenemos acumulado nos permitirá dar los pasos correctos para aprender, nos permitirá comprender nuestros errores para corregirlos, y estos dos procesos son los que permiten evolucionar las almas de todos los seres humanos que pueblan el universo.

 

-       Lo he entendido. Es como si hubiese subido un escalón.

 

No lo subirás hasta que no lo pongas en práctica, pero comprenderlo es el primer paso necesario para después poder hacerlo. No se puede hacer al revés, porque la experiencia no nos enseña, la experiencia nos muestra, pero aprendemos a través del proceso evolutivo interno de nuestra comprensión y nuestra decisión de cambiar. Eso es evolucionar.

 

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