Covid. Cuando la familia rechaza las reuniones

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Comunicación recibida el 20/12/2021 (extracto textual de la sesión completa)

 

-       ¿Cómo sería coherente actuar ante una situación donde la propia familia rechaza las reuniones en Navidad u otras fechas, por no estar vacunado del covid? ¿cómo no hacer daño, manteniendo las convicciones propias? ¿qué energía poner en esta situación?

 

Esta pregunta debe comenzarse siempre con la respuesta que nos ha marcado, para todo tipo de experiencia humana, nuestro Gran Maestro Jesús, y es que es necesario, por encima de todo, entender y aplicar la Ley del Amor[1] en cada momento, en cada circunstancia, en cada problema.

 

Entender la Ley del Amor significa respetar las opiniones de los demás, comprender el proceso evolutivo que tiene cada hermano, estar dispuestos siempre, en todo momento, a poder ayudar, pero manteniendo la discreción, y siendo suficientemente contundentes a la hora de expresar las opiniones propias. Porque cuando nos dejamos presionar por las opiniones de los demás y actuamos por coacción, tenemos la responsabilidad de ello. Por eso es tan importante tener como primera prioridad el amor, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos. Esto significa que nuestras convicciones no deben ser anuladas, que se puede expresar perfectamente de un modo amoroso, paciente y pacífico, el modo en que cada cual entiende la vida y la situación en la que nos encontramos.

 

Y con todo ello, a la vez que respetamos las opiniones de los demás, donde exista acuerdo, ese es el lugar donde ir, pero cuando se produce cualquier tipo de resistencia, ya sea de miedo o de cualquier otro tipo, es necesario respetar esas opiniones y mantenerse separados, aunque de un modo totalmente respetuoso.

 

Estáis en un periodo donde existe mucha información contradictoria, y las condiciones y las necesidades que cada persona tiene, deben ser respetadas por todas aquellas almas que desean avanzar en el camino de Dios, y por eso es necesario tener la capacidad de poder expresar, tener la paciencia y el amor, para poder transmitir y poder dirigir la expresión de nuestras intenciones de un modo cariñoso, y muy especialmente con esa parte de la familia que tiene más edad.

 

Y siempre debéis acabar tendiendo la mano, aunque se produzca rechazo. Acabad tendiendo la mano, porque solamente manteniendo esta actitud se están dando oportunidades a los demás hermanos para que vuelvan a contactar.

 

Las oportunidades surgen de acuerdo a los actos que cada persona realiza. Actuad del modo que mejor entendáis, que permite que se produzca la mayor armonía, incluso aunque sea con personas de opiniones diferentes.

 

Comprended que el miedo es el gran paralizador de toda forma de evolución, pero que puede contribuir a la mejoría cuando se interpreta como una señal de precaución. Pero evitad fomentar el miedo, tanto en vosotros como en las demás personas. Dirigidlo del mejor modo posible para lograr que la armonía se instale en vuestras vidas.

 

[1] Ver artículo La Ley del Amor (PDF)

 

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La oportunidad del confinamiento del COVID19

 

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